Buscábamos un aroma que neutralizase los malos olores y aportase un toque de frescor a la oficina y a la vez era importante que diese energía a la plantilla.

En el Azahar encontramos nuestro aroma, ya que podemos disfrutar de un olor fresco tanto los clientes que nos visitan como

para el personal que estamos aquí en todos los días. Aun así no descartamos seguir probando nuevos aromas, la carta es muy apetecible.